BIBLIOTECA AVELLANEDA (i)
Como presidenta de la Biblioteca Popular Nicolás Avellaneda, de Concepción, me sorprende que alguien de esta linda ciudad desconozca cuánto se logró en la biblioteca. El lector Rubén Ledesma (carta del 22/3) no leyó nunca los artículos de este diario respecto de la recuperación del edificio ni vio los muchos programas televisivos que fueron captando el hermoso cambio del edificio. Pese a la fachada, que data de hace casi cien años como todo el edificio, y que aún permanece igual, adentro, en el ala izquierda del edificio, existe un hermoso salón en dos plantas, vidriadas para permitir luz natural todo el día, con aire acondicionado, y dependencias sanitarias que no tienen parangón en otros edificios similares en la provincia. El ala izquierda está ya en plena reconstrucción; cien socios colaboraron con $100 durante un año para lograr todo esto, que otros cien pagan una cuota menor. Si bien desde la Nación y la Provincia jamás hubo ningún tipo de ayuda, la intendencia municipal nos está ayudando de manera continua. Empresas nacionales y provinciales nos hicieron llegar materiales. Y no nos detendremos hasta lograr el cambio de este edificio, tan caro a los afectos de los concepcionenses, que merece estar a la altura de Concepción. Invito a Ledesma a visitar nuestras instalaciones y a sumarse a nuestra campaña de socios.
María Estela López Chehin
estelashow@hotmail.com
BIBLIOTECA AVELLANEDA (ii)
Comparto la preocupación del lector Rubén Ledesma (carta del 22/3) sobre el estado ruinoso y deplorable de la Biblioteca Nicolás Avellaneda, de Concepción. Resulta evidente que las autoridades responsables no tienen presente que no hay cultivo humano más fecundo que el de la lectura y que su deber ineludible es fomentar y facilitar su práctica entre la gente. Por eso, Cicerón insiste que al igual que una tierra sin cultivar, por buena que sea, produce sólo abrojos, el espíritu del hombre necesita ser ejercitado para producir los frutos que le son propios. Y el libro no sólo transmite conocimientos, sino que reta permanentemente a su lector a un ejercicio de autocrítica y análisis de sí mismo y de la realidad que lo rodea. Ante la lamentable situación de la Biblioteca Nicolás Avellaneda he presentado dos proyectos de Resolución en el Congreso de la Nación para que el Ejecutivo Nacional a través de los organismos competentes informe sobre si es considerado de interés patrimonial el inmueble que ocupa la biblioteca (expediente Nº 4895-D-2009) y sobre los subsidios otorgados por la Conabip en los últimos tres años a esa institución (expediente Nº 4894-D- 2009).
Norah Castaldo
Diputada de la Nación
norahcastaldo@yahoo.com.ars
BANCO TUCUMÁN
Milagro Medrano
Gerente de Relaciones Institucionales
Grupo Macro
San Martín 721
S. M. de Tucumán
ESTADO PENOSO
Me causa pena ver el estado en que se halla Bella Vista, mi ciudad, y en especial la avenida principal "Fernando Pedro Riera", con olores nauseabundos por cloacas desbordadas, basura por todos lados (no existen canastos para residuos), veredas rotas, poca iluminación y con una fuente de agua sin funcionar. Los mayores siempre se quejan porque sólo se la utiliza para que los jóvenes se reúnan a beber, pero cuando se quiso hacer, con mucho esfuerzo, un encuentro cultural para cambiar la imagen que se tiene de nuestra juventud, fue realmente imposible realizarlo, ya que entre los malos olores, basura y pérdida de agua, no se logró el éxito deseado. Si este paseo central está así, imagínese las condiciones en que se encuentran nuestros barrios y alrededores. Ojalá que el gobernador se apiade de Bella Vista, que de bella ya no le queda nada.
Cristina Raquel Acuña
Muñecas 154
Bella Vista-Tucumán
CONSTRUIR SIN DESTRUIR
En LA GACETA del 19/3, se destaca la situación de los inquilinos de 9 de Julio 689, donde la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad ordenó su evacuación porque en las paredes y en el suelo de la planta baja se habían producido grietas aparentemente ocasionadas por la construcción de submuros. Una empresa erige un edificio en la propiedad lindera. Algunos de los damnificados decían: "A mi casa se le agrietó el piso". Al leer esto me subió la presión, ya que a la par de mi casa se construye un edificio y ya comenzamos con los dolores de cabeza porque tenemos una grieta en la pared lindante de mi jardín y la rotura de tejas del frente y de la galería (que yo tendré que arreglar ya que hace dos meses que me prometieron hacerlo y todavía nada). También estoy sufriendo con la medianera. Por supuesto, considero que todos tienen derecho a construir, pero, sin destruir al vecino, que a veces, por la buena vecindad dejamos pasar. Pero, cuando la cosa se reitera, cambia todo. Se debiera hacer un control previo por Defensa Civil, para evitar problemas mayores. A mí no me gustaría que, por razones de seguridad, me mandaran a un hotel porque en esta casa nací y sus paredes son como mi propio cuerpo. Por otro lado, creo que se debe, ya no sólo por el bien del vecino sino por el bien del medio ambiente, respetar a rajatablas la ordenanza del "pulmón de los edificios", que debe servir para oxigenar no sólo a la ciudad sino a este planeta cada vez menos sano y más maltratado que tenemos.
Henry Eduardo Barrios
San Lorenzo 1.250
S.M. de Tucumán
PEATONALES